SEMANA DE LA MODA

Cada año entre los meses de febrero y marzo comienza a correr el cronograma de la semana de moda en las capitales más importantes del mundo, Nueva york, Londres, Milán y París.
¿Porque será que existe un cronograma?
Un buen orden define la diferencia entre colecciones apresuradas y colecciones mágicas llenas de creatividad, además de programar con antelación la agenda de las modelos, profesionales, editores y periodistas a viajar y desplazarse con comodidad de una ciudad a otra.
Cada ciudad se destaca por su particular creatividad llevando a cabo eventos culturales, puestas en escena y shows que transcienden la imaginación. La semana de la moda es el alma de la industria textil que promueve a nivel mundial no solo a los más destacados diseñadores y marcas de renombre sino la economía local y nacional.
Si nos remontamos a la historia, los desfiles de moda tienen sus inicios en el siglo XIX, en los lujosos salones parisinos donde la alta sociedad y la nobleza se reunían para disfrutar de pequeñas colecciones de forma exclusiva.
En esos años, los desfiles comenzaron a evolucionar, convirtiéndose en eventos cada vez más sofisticados, donde los diseñadores tenían la oportunidad de presentar sus colecciones de una manera única y cautivadora.
Un hito fundamental en esta evolución fue marcado en 1858 por Charles Frederick Worth, quien es considerado el padre de la alta costura parisina.
Worth revolucionó el mundo de la moda al crear una colección que no solo se exhibía en maniquíes, sino que también contaba con modelos en movimiento, sus propias asistentes y vendedoras.
Este enfoque no solo permitió a las clientas apreciar las prendas en acción, sino que también sentó las bases para lo que hoy conocemos como el desfile de moda moderno y diversidad de cuerpos reales.
En el año 1910 el diseñador Paul Poiret, es el primero en organizar un desfile solo para la prensa, mientras que la legendaria y transgresora Coco Chanel imponía a sus modelos la forma correcta de posar consiguiendo así una postura, presencia y porte que caracterizo su destacada marca.
El diseñador Jean Patou fue el primero en seleccionar modelos mediante casting.
En el año 1938 Elsa Schiaparelli llevo su visión artística y surrealista con un desfile que conquisto al mundo del espectáculo fusionando fantasía y creatividad, llamado Circus, una puesta en escena donde payasos, acróbatas, animales y malabaristas, colmaban la pasarela uniendo la moda con el arte y el entretenimiento.
Con la llegada de la segunda guerra mundial se produce un quiebre comercial por lo que profesionales de la industria de la moda no podían viajar a París. En 1943 surge en Nueva York un evento conocido como “Semana Editorial” creado por la publicista Eleanor Lambert con el objetivo de difundir las colecciones de diseñadores americanos, tal fue el éxito que París, Milán y Londres siguieron el ejemplo.
El cronograma actual de la semana de la moda comienza en Nueva York con una perspectiva más comercial y urbana, sus desfiles se destacan por un enfoque más inclusivo y colecciones que fusionan tradiciones cultura y modernidad.
Luego le sigue Londres, Capital de la vanguardia, destacándose por sus diseños poco convencionales y súper atrevidos.
Milán es la siguiente parada, calidad, lujo y artesanía italiana, son el condimento más apasionado y esperado en cada una de las colecciones creando espectáculos que hacen homenaje a sus raíces.
Y por último cerramos con broche de oro, Paris, capital mundial de la moda, amor, glamour, elegancia y alta costura donde se conjugan las colecciones más esperadas de diseñadores icónicos de las Haute Couture de Francia.
La moda en América Latina crece a pasos agigantados, la historia comienza en Brasil creando las bases del fashion wekk por Paulo Borges en Sao Paulo en el año 1995, con este éxito le siguió Puerto Rico, México, Buenos Aires, Chile Bolivia, Bogotá y Lima Perú.
Para Latinoamérica la semana de la moda es muy importante ya que muchos diseñadores han conquistado el mercado Europeo y Estados unidos, con propuestas más artesanales, técnicas textiles ancestrales, materias primas de calidad como el algodón, lana de vicuña, alpaca y la concientización de una moda más sostenibles, valorando el trabajo ancestral, artesanal, creando una fuerte alianza de creatividad y tradiciones que enriquecen la industria de la moda con las raíces y la cultura de sus ciudades.
La moda para mí es un mundo fascinante, cargado de soñadores, genios locos y manos de hadas que pueden llevarnos a recorrer el mundo de la fantasía montados en un carrusel plagado de historias y aventuras.
La moda es poesía y belleza es un lienzo en blanco pintado en nuestro cuerpo, seamos libres audaces cómodos, creativos y alegres, la moda nos invita a jugar con ella.
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