FEBRERO, EL MES DEL AMOR: HISTORIA, TRADICIÓN Y UN SENTIMIENTO QUE TRASCIENDE EL CALENDARIO

FEBRERO, EL MES DEL AMOR: HISTORIA, TRADICIÓN Y UN SENTIMIENTO QUE TRASCIENDE EL CALENDARIO

En tiempos de vínculos fugaces, febrero invita a repensar el amor desde su historia, su simbolismo y su vigencia como lenguaje universal que se celebra todos los días.

Febrero: El mes del Amor

En tiempos donde el amor parece fragmentarse en conexiones fugaces, compromisos que se diluyen, aplicaciones de citas exprés y una cultura atrapada en la inmediatez del deseo, el romanticismo parece estar en peligro de extinción.

Pero —como repetía mi abuelo— siempre hay un botón para un descosido, y Cupido, caprichoso y persistente, sigue haciendo de las suyas, conectando almas gemelas que encajan a la perfección.

¿Y por qué limitar el amor a una sola fecha? El amor no debería colgarse del calendario como una tendencia pasajera, sino celebrarse a diario, con pequeños gestos en el respeto mutuo, en el apoyo silencioso, en sonrisas compartidas, miradas cómplices y abrazos que ensanchan el corazón.

El mundo a cambiado y hoy celebramos el amor en todas sus formas: en pareja, con amigos, familia, nietos, e incluso con nuestras fieles mascotas.

Pero no voy a dar cátedra sobre el amor. Vamos a lo nuestro. Hablemos de historia, de tradición y de cómo nació esta costumbre que hoy inspira escaparates, pasarelas y vidrieras.

Corría el siglo III en la ciudad de Roma, bajo el gobierno del emperador Claudio II, quien sostenía que los hombres casados rendían menos en el ejército, pues la nostalgia por sus familias debilitaba su espíritu guerrero. Por decreto, prohibió a los jóvenes soldados contraer matrimonio.

San Valentín, sacerdote cristiano de carácter rebelde, se opuso a aquella orden injusta y comenzó a casar en secreto a los soldados enamorados. Descubierto, fue llamado ante el emperador y obligado a renunciar a su fe; al negarse, fue condenado a muerte. Durante su encarcelamiento, la leyenda cuenta que devolvió la vista a Julia, la hija ciega de su carcelero. Antes de ser ejecutado, le envió una nota firmada “de tu Valentín”, gesto que dio origen a la tradición de las tarjetas de amor. El 14 de febrero del año 270, San Valentín fue ejecutado, sellando para siempre su legado romántico.

Con el tiempo, el amor se volvió carta, verso y postal. En el siglo XIX, el intercambio de mensajes románticos se popularizó en el mundo anglosajón, y en 1840 Esther Howland convirtió esas delicadas tarjetas en un negocio visionario.

En 1948, el periodista y escritor español César González-Ruano propuso importar la celebración desde el mundo anglosajón a España. La idea prosperó rápidamente, sumando comerciantes y empresarios, hasta convertir la leyenda en tradición. Desde entonces, cada febrero se viste de corazones rojos , bombones, accesorios, peluches y prendas cargadas de simbolismo amoroso.

El gesto de regalar flores en San Valentín se remonta al siglo XVIII y suele atribuirse al rey Carlos XII de Suecia, quien aprendió el lenguaje de las flores durante sus viajes.Las rosa se impusieron como reinas absolutas: flor predilecta de Venus, diosa del amor, emblema eterno de la pasión.

La moda, como el amor, siempre tiene historia, lo verdaderamente importante es recordar que el amor es un lenguaje universal que no necesita traducción.

Así que, sin miedo y con estilo, a enamorarse… porque pocas emociones son tan bellas como las que nacen del corazón.