TUCUMÁN: MATARON A UN JOVEN QUE NO SE RESISTIÓ A UN ROBO

TUCUMÁN: MATARON A UN JOVEN QUE NO SE RESISTIÓ A UN ROBO

Joaquín Ibarra, de 21 años, fue asesinado de un disparo en la cabeza durante un asalto en Tucumán. Dos menores fueron detenidos.

Mataron a un joven que no se resistió a un robo: le llevaron una bermuda y una remera

La violencia volvió a golpear con crudeza en Tucumán. Joaquín Rodrigo Ibarra, un joven de 21 años, fue asesinado de un disparo en la cabeza durante un robo cometido por dos motochorros, pese a que no ofreció ningún tipo de resistencia. Por el hecho fueron detenidos dos sospechosos menores de edad, de 16 y 17 años.

Joaquín vivía con su madre, sus abuelos y sus dos hermanas en la ciudad de Banda del Río Salí. Tenía sueños y proyectos: estudiaba y aspiraba a convertirse en ingeniero. En la madrugada del lunes, cerca de las 2, le avisó a su mamá que iba a ir a la casa de un amigo. Era la primera vez que salía a esa hora. “¿A estas horas?”, le preguntó ella, sorprendida, antes de pedirle que se cuidara.

El joven caminó unas 15 cuadras hasta el barrio Julio Abraham, en la localidad de Alderetes. Al llegar, tocó timbre y esperó que le abrieran. En ese instante fue abordado por dos motochorros. El acompañante, con capucha y gorra, descendió armado y lo enfrentó.

Las imágenes de las cámaras de seguridad, ubicadas a metros del lugar, muestran que Joaquín levantó los brazos y dejó caer una bolsa blanca de tela, en la que llevaba únicamente una bermuda y una remera. El delincuente tomó la bolsa e hizo ademán de subirse a la moto, pero regresó hacia el joven, que permanecía inmóvil.

Segundos después, el atacante levantó el arma, golpeó a Joaquín en la cabeza y le disparó. El joven cayó desplomado y no tuvo posibilidad de reaccionar. Fue trasladado de urgencia al Hospital Padilla, donde murió horas más tarde como consecuencia de la grave herida.

Tras el crimen, los motochorros huyeron, pero fueron detenidos a las pocas horas. Durante el procedimiento también quedaron demorados familiares de los sospechosos que intentaron evitar el arresto.

La causa quedó en manos de la fiscal María del Carmen Reuter, titular de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, quien imputó a los adolescentes como coautores del delito de homicidio criminis causa. Para la fiscal, el disparo fue efectuado “con el fin de asegurarse de que no los reconociese con posterioridad y garantizar la impunidad de ambos”.

Tras la audiencia, los menores fueron trasladados al Instituto Roca, donde se les impuso una medida de disposición provisoria por cuatro meses.

“No se resistió a nada”

El dolor de la familia se hizo público a través del testimonio de Marisel, hermana de la víctima. “Lo han querido matar porque no le robaron nada. Le llevaron eso solo”, dijo en referencia a la bolsa con la bermuda y la remera. Los asaltantes ni siquiera se llevaron el celular de Joaquín.

“Él tiró la bolsa, no se resistió a nada. En el video se ve todo claro. No había necesidad de que lo mataran. Nos lo arrebataron porque era un niño”, expresó entre lágrimas.

La joven reclamó justicia y describió el vacío que dejó la pérdida. “Me lo han quitado cuando recién empezaba a vivir. Nos mataron en vida. No quiero imaginar qué sintió mi hermano cuando le apuntaron. Me lo quitaron por nada. Ellos siguen respirando y yo ya no tengo a mi hermano”, concluyó.