La argentina Violeta Kreimer ganó el Oscar al Mejor Cortometraje
La productora argentina Violeta Kreimer ganó el Oscar al Mejor Cortometraje de Ficción por “Dos personas intercambiando saliva”, una producción francesa.
La productora argentina Violeta Kreimer hizo historia en la ceremonia de los Premios Oscar al obtener la estatuilla al Mejor Cortometraje de Ficción por la producción francesa “Deux personnes échangeant de la salive” (Dos personas intercambiando saliva).
El galardón fue compartido en un empate inesperado con el cortometraje “The Singers”, dirigido por Sam Davis, una adaptación de un relato del escritor ruso Ivan Turgenev, destacada por su estética rodada en 35 milímetros y su mirada profundamente humana.
Con este reconocimiento, Kreimer se convirtió en la primera productora argentina en ganar un Oscar en esta categoría, marcando un hito para el cine nacional.
Una historia provocadora ambientada en una París distópica
El cortometraje ganador se desarrolla en una París distópica donde besarse es considerado un crimen y la violencia se ha convertido en una forma aceptada de interacción social.
La trama combina sátira, romance y crítica social, elementos que le dieron al proyecto una identidad singular dentro de la competencia.
Durante la ceremonia, Kreimer expresó su emoción por el reconocimiento internacional:
“Es un honor inmenso ver que nuestra historia, aunque tan surrealista, conecta con un público global”.
El corto ya había acumulado un importante recorrido en festivales, con más de 70 proyecciones internacionales y cerca de 20 premios antes de su consagración en Hollywood.
Un proyecto nacido durante la pandemia
El origen del cortometraje se remonta al período de la pandemia de COVID-19, cuando Kreimer y la productora italiana Valentina Merli, socias en Misia Films, comenzaron a desarrollar una idea que inicialmente estaba pensada como una serie.
Con el avance del proyecto, la propuesta evolucionó hacia un cortometraje cinematográfico, desarrollado junto a Alexandre Singh y Natalie Musteata, quienes aportaron al guion una combinación de humor negro y mirada crítica sobre la sociedad contemporánea.
De las artes visuales al cine internacional
Antes de dedicarse de lleno al cine, Violeta Kreimer desarrolló una trayectoria en el arte contemporáneo.
Trabajó con destacados fotógrafos y dirigió el taller del artista francés Xavier Veilhan, quien representó a Francia en la Bienal de Venecia 2017.
Su formación en el Liceo Francés y en ciencias políticas le permitió construir una mirada que combina sensibilidad artística con reflexión social, rasgos que se reflejan en sus producciones audiovisuales.
Un recorrido destacado en festivales internacionales
Antes de su consagración en los Oscar, “Dos personas intercambiando saliva” ya había logrado una fuerte repercusión en festivales de cine.
Uno de sus momentos más destacados fue su participación en Clermont-Ferrand 2025, considerado el festival de cortometrajes más importante del mundo, donde obtuvo el Premio del Público.
Ese reconocimiento consolidó el impacto de la obra en el circuito internacional y anticipó el interés que posteriormente despertaría en la Academia de Hollywood.
Una mirada latinoamericana en el cine europeo
Aunque se trata de una producción francesa, el proyecto conserva un marcado sello latinoamericano, reflejo de la identidad cultural de su productora.
La historia sigue a una compradora compulsiva que se enamora de una vendedora en una sociedad donde el afecto está prohibido, explorando las consecuencias de desafiar normas sociales extremas.
La combinación de estética visual, humor negro y crítica social fue uno de los factores que permitió que el cortometraje se destacara entre más de 200 producciones presentadas en la categoría.












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