Cataratas del Iguazú: el caudal superó los 8 millones de litros por segundo

Cataratas del Iguazú: el caudal superó los 8 millones de litros por segundo

Las Cataratas del Iguazú registraron una extraordinaria crecida y alcanzaron 8,37 millones de litros de agua por segundo tras las intensas lluvias.

Las intensas lluvias en la cuenca del río Iguazú provocaron una extraordinaria crecida. El caudal alcanzó un pico de 8,37 millones de litros por segundo, casi cinco veces por encima de los valores habituales. Los circuitos turísticos permanecieron habilitados.

Las Cataratas del Iguazú volvieron a ofrecer una imagen imponente. Las intensas lluvias registradas en distintos sectores de la cuenca del río Iguazú provocaron una extraordinaria crecida que llevó el caudal hasta los 8.370.000 litros de agua por segundo.

El pico se registró alrededor de las 13 de este miércoles y convirtió a los 275 saltos del Parque Nacional Iguazú en un espectáculo natural de enorme magnitud, con un volumen de agua muy superior al habitual.

El incremento comenzó a evidenciarse el 31 de agosto y continuó durante los días posteriores, a medida que el aporte de agua de la cuenca se trasladó hacia la zona de los saltos.

 

Cinco veces más agua que en condiciones normales

En condiciones habituales, el caudal de las Cataratas se encuentra aproximadamente entre 1.500 y 1.800 metros cúbicos por segundo, equivalentes a entre 1,5 y 1,8 millones de litros de agua por segundo.

El registro máximo de 8.370 metros cúbicos por segundo representó, por lo tanto, un incremento extraordinario respecto de los valores normales.

La enorme masa de agua transformó por completo el paisaje de uno de los principales atractivos naturales de Argentina y Brasil. Los saltos mostraron una potencia mucho mayor, mientras el río Iguazú continuó siendo monitoreado de manera permanente.

 

Las lluvias provocaron la crecida

El fenómeno está directamente relacionado con las precipitaciones acumuladas en la cuenca del río Iguazú.

El agua proveniente de diferentes sectores ubicados aguas arriba fue incrementando progresivamente el volumen del río hasta alcanzar el área de las Cataratas.

Ante la magnitud de la crecida, los equipos responsables de la conservación y seguridad del área protegida, tanto en Argentina como en Brasil, mantuvieron un seguimiento permanente de la evolución del caudal.

Del lado brasileño, el equipo técnico de Urbia+Cataratas, responsable de la gestión turística del parque, junto con el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), continuó evaluando en tiempo real el comportamiento del río.

Los circuitos turísticos permanecieron abiertos

A pesar del extraordinario volumen de agua, los principales circuitos turísticos permanecieron habilitados del lado argentino.

Hasta el momento del registro informado no fue necesario disponer cierres preventivos como consecuencia de la crecida.

Los visitantes pudieron recorrer:

  • Circuito Superior
  • Circuito Inferior
  • Sendero Verde
  • Sendero Macuco
  • Tren Ecológico de la Selva

En el sector brasileño también continuaron habilitados los recorridos turísticos, entre ellos el sendero con vistas hacia la Garganta del Diablo y el Sendero de las Cataratas.

La continuidad de las actividades quedó sujeta, como es habitual ante este tipo de fenómenos, al monitoreo permanente y a las evaluaciones de seguridad realizadas por los equipos técnicos.

 

Una postal extraordinaria de las Cataratas

La crecida modificó notablemente la apariencia de uno de los paisajes naturales más reconocidos de Sudamérica.

Con 8,37 millones de litros de agua por segundo, la fuerza del Iguazú se multiplicó y convirtió a las Cataratas en una escena de enorme espectacularidad.

El fenómeno volvió a demostrar la potencia de uno de los grandes sistemas naturales de agua del continente, mientras las autoridades continúan siguiendo la evolución del río y las condiciones de seguridad para turistas y trabajadores.

 

Un espectáculo de la naturaleza

La magnitud del caudal no solo impactó por sus cifras. También transformó visualmente las Cataratas, donde el agua descendió con una fuerza muy superior a la habitual sobre los cientos de saltos que componen este patrimonio natural.

Mientras el río continúa siendo monitoreado, Iguazú ofrece una de esas postales que recuerdan la fuerza imprevisible y extraordinaria de la naturaleza.