Alerta climática global: El Niño podría intensificarse hasta 2027
La OMM advierte que El Niño podría alcanzar una intensidad muy fuerte y persistir hasta febrero de 2027, con posibles efectos sobre lluvias y temperaturas.
La Organización Meteorológica Mundial estima una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno continúe durante los próximos meses. Las proyecciones anticipan una posible intensidad “muy fuerte” hacia noviembre y diciembre, con potencial para alterar los patrones de lluvias y temperaturas en distintas regiones del planeta.
El fenómeno climático El Niño continuará durante los próximos meses y podría alcanzar una intensidad “muy fuerte” antes de finalizar 2026, según las últimas proyecciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El organismo internacional estimó además una probabilidad cercana al 100% de que El Niño persista hasta febrero de 2027, mientras los indicadores oceánicos y atmosféricos muestran señales coincidentes de una nueva intensificación.
El episodio comenzó a establecerse plenamente desde mediados de agosto y las previsiones indican que podría continuar fortaleciéndose durante la primavera, con un posible máximo de intensidad entre noviembre y diciembre.
El Pacífico muestra un calentamiento extraordinario
Uno de los principales indicadores utilizados para determinar la evolución del fenómeno es la región conocida como Niño 3.4, ubicada en el Pacífico ecuatorial.
Entre finales de julio y mediados de agosto, esa zona presentó anomalías de temperatura de entre 2,2 °C y 2,6 °C por encima de los valores promedio.
El calentamiento también resulta particularmente significativo debajo de la superficie del océano. Durante julio y comienzos de agosto se detectaron en algunas áreas del Pacífico tropical temperaturas subsuperficiales más de 8 °C superiores a las habituales.
Estos indicadores son considerados señales relevantes para evaluar la posible evolución e intensidad del fenómeno durante los próximos meses.
La advertencia de Celeste Saulo
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, advirtió sobre las consecuencias que puede generar un episodio de esta magnitud.
“Ya estamos viendo perturbaciones y devastación causadas por sequías e inundaciones y esperamos que estos impactos aumenten”, señaló.
La preocupación de los organismos meteorológicos está relacionada principalmente con la posibilidad de que el fenómeno altere los patrones normales de precipitaciones y temperaturas en diferentes partes del mundo.
¿Qué puede provocar un El Niño muy fuerte?
La intensidad de El Niño no determina por sí sola qué ocurrirá en cada país. Sus efectos varían de acuerdo con la región, la época del año y la interacción con otros componentes del sistema climático.
Entre los posibles impactos se encuentran:
- Lluvias intensas e inundaciones en determinadas regiones.
- Sequías prolongadas en otras áreas.
- Episodios de calor extremo.
- Alteraciones en la disponibilidad de agua.
- Consecuencias sobre la producción agrícola.
- Impactos sobre la demanda y generación de energía.
La OMM advierte que un fenómeno de mayor intensidad no significa que todos los países vayan a experimentar necesariamente impactos más severos. Las condiciones regionales pueden modificar considerablemente sus efectos.
Temperaturas por encima de lo normal
Las proyecciones para el período comprendido entre septiembre y noviembre muestran una mayor probabilidad de temperaturas superiores a los valores habituales en prácticamente todas las regiones continentales del planeta.
Esto adquiere especial relevancia debido a que El Niño se desarrolla sobre un planeta que ya registra temperaturas elevadas como consecuencia del calentamiento global.
El fenómeno natural puede contribuir a elevar aún más las temperaturas y favorecer determinados episodios meteorológicos extremos, aunque El Niño no es causado por el cambio climático.
El impacto podría prolongarse durante 2027
El Niño suele alcanzar su máxima intensidad hacia finales del año, pero sus efectos sobre el clima pueden prolongarse durante los meses posteriores.
Por ese motivo, la OMM contempla que las alteraciones asociadas al fenómeno puedan extenderse hasta comienzos de 2027.
El organismo internacional recomendó fortalecer los sistemas de alerta temprana y preparación, especialmente en sectores sensibles como la agricultura, la salud pública, la energía y el abastecimiento de agua.
Un fenómeno global que requiere vigilancia
El comportamiento de El Niño será seguido especialmente durante los próximos meses, cuando las proyecciones indican que podría alcanzar su máxima intensidad.
La evolución de las temperaturas del Pacífico y de la atmósfera permitirá determinar con mayor precisión cómo se distribuirán sus efectos regionales.
Mientras tanto, la advertencia internacional vuelve a poner en primer plano la necesidad de contar con información meteorológica confiable, sistemas de prevención y preparación ante posibles eventos extremos.
El desafío no pasa solamente por anticipar cuánto se intensificará El Niño, sino por comprender cómo interactuará con un sistema climático global cada vez más cálido.









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