La producción textil cayó 33% y agrava la crisis del sector

La producción textil cayó 33% y agrava la crisis del sector

La industria textil cayó 33% interanual. Menor consumo, más importaciones y cierre de empresas profundizan la crisis del sector.

La industria textil argentina atraviesa una de sus etapas más complejas de los últimos años. Según un informe de la Fundación ProTejer, la producción registró una caída del 33% interanual en febrero, en un contexto marcado por la retracción del consumo, el avance de las importaciones y el aumento de costos.

El deterioro no es reciente: el sector acumula una contracción del 36% respecto de 2023, mientras que la confección de prendas descendió un 18% frente a 2025, consolidando más de dos años consecutivos de retroceso.

 

Capacidad ociosa y pérdida de empleo

Uno de los indicadores más preocupantes es el nivel de actividad en las plantas. Durante 2024 y 2025, seis de cada diez máquinas textiles permanecieron paralizadas en promedio, con picos de inactividad aún mayores en los últimos meses.

El impacto también se trasladó al empleo. Entre fines de 2023 y diciembre de 2025, se perdieron más de 20.700 puestos de trabajo registrados, junto con el cierre de más de 650 empresas. En términos porcentuales, esto implicó una caída del 17% en el empleo y del 11% en la cantidad de establecimientos productivos.

 

Menor consumo y presión de importaciones

Entre los factores que explican la crisis, el informe destaca la pérdida del poder adquisitivo, que redujo significativamente el consumo de indumentaria en el mercado interno.

A la vez, se registró un fuerte incremento de las importaciones: durante 2025, las cantidades crecieron un 185%, generando mayor competencia para la producción local.

Este fenómeno se profundizó con el aumento de compras en el exterior, tanto por turismo como a través de envíos por courier, que se incrementaron un 274% interanual, afectando la competitividad del sector nacional.

 

Más locales vacíos en zonas comerciales

El impacto de la crisis también se refleja en el comercio minorista. De acuerdo con la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, en el primer bimestre de 2026 se contabilizaron 284 locales vacíos en corredores comerciales de la Ciudad de Buenos Aires, lo que representa un aumento del 38,5% interanual.

Avenidas históricamente ligadas a la venta de indumentaria, como Cabildo y Avellaneda, evidencian un crecimiento sostenido de locales en alquiler o venta, en línea con la caída de ventas y las dificultades para sostener la actividad.

En este escenario, la industria textil enfrenta un desafío estructural: recuperar el nivel de producción y empleo en un contexto de menor demanda interna y creciente apertura comercial.