Detectaron protuberancia solar de un millón de km

Detectaron protuberancia solar de un millón de km

Científicos registraron una gigantesca protuberancia solar de un millón de kilómetros. Aseguran que no representa riesgo para la Tierra.

Una gigantesca estructura magnética emergió del Sol y fue registrada por organismos internacionales especializados en clima espacial. La protuberancia solar, que alcanzó cerca de un millón de kilómetros de extensión, despertó el interés de la comunidad científica por sus dimensiones, aunque los expertos aclararon que no representa riesgos para la Tierra.

El fenómeno fue informado por el Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC), dependiente del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, que monitorea de manera permanente la actividad solar.

Según precisó el Laboratorio de Astronomía Solar de la Academia de Ciencias Rusa (XRAS), la estructura magnética detectada equivale aproximadamente a tres veces la distancia que separa a la Tierra de la Luna.

 

Qué son las prominencias solares

Las prominencias solares —también llamadas filamentos magnéticos— se forman por la interacción entre grandes cantidades de material solar y los intensos campos magnéticos que atraviesan la superficie del Sol.

En un video difundido por el SWPC, el coordinador de servicios del organismo, Shawn Dahl, explicó que estas estructuras surgen cuando se altera el equilibrio magnético que mantiene suspendido el material solar.

“Estas gigantes prominencias son el resultado de la interacción entre miles de millones de toneladas de material solar de alta densidad y los campos magnéticos en los que se encuentra suspendido. A veces ese campo magnético cambia y entonces lo llamamos protuberancia activa o filamento activo”, indicó.

Este tipo de fenómenos suele estar asociado a las denominadas eyecciones de masa coronal (CME), eventos en los que el Sol libera enormes cantidades de plasma y partículas cargadas que se desplazan a gran velocidad por el espacio.

¿Puede afectar a la Tierra?

A pesar de su tamaño impactante, los especialistas coincidieron en que el fenómeno no tendrá efectos sobre nuestro planeta.

Cuando una eyección de masa coronal se dirige hacia la Tierra, puede provocar tormentas geomagnéticas capaces de afectar satélites, sistemas de navegación y redes eléctricas, e incluso generar auroras en latitudes poco habituales.

Sin embargo, en este caso, los análisis preliminares indican que la estructura no tiene una trayectoria orientada hacia el entorno terrestre.

“Este evento solar en particular parece que no tendrá ningún efecto para nosotros aquí en la Tierra”, afirmó Dahl.

Desde el laboratorio ruso señalaron además que, debido a su orientación y trayectoria, el fenómeno “no puede tener ningún impacto ni en la Tierra ni en ningún otro planeta”.

En el escenario más extremo, podría registrarse actividad electromagnética de categoría menor, aunque la probabilidad de efectos significativos es considerada muy baja.

El episodio vuelve a poner en foco la importancia del monitoreo constante del clima espacial y la dinámica del Sol, cuya actividad atraviesa actualmente una fase de mayor intensidad dentro de su ciclo natural.