Quiebra de Sancor: deuda supera los US$120 millones
La Justicia decretó la quiebra de Sancor. La histórica láctea acumula una deuda superior a US$120 millones y seguirá operando parcialmente.
La Justicia decretó la quiebra de Sancor Cooperativas Unidas Limitada, una de las firmas más emblemáticas de la industria láctea argentina. La decisión fue adoptada por el juez en lo Civil y Comercial de Rafaela, Marcelo Gelcich, quien fundamentó la medida en la imposibilidad de la empresa de sostener su funcionamiento frente a una deuda que supera los 120 millones de dólares.
La resolución judicial llega luego de que la propia cooperativa solicitara su quiebra directa, al reconocer que no contaba con un plan de pagos viable ni capacidad operativa para revertir la crisis. El fallo señala un escenario de colapso administrativo y productivo que tornó inviable la continuidad en las condiciones actuales.
Sin posibilidad de rescate
En su sentencia, el magistrado descartó la aplicación del mecanismo de salvataje (cramdown), que permite a terceros hacerse cargo de empresas en crisis. Según argumentó, la estructura jurídica de una cooperativa impide la transferencia de cuotas sociales a actores externos.
Además, el juez fue categórico al sostener que “no hay empresa rescatable”, debido a que el nivel de endeudamiento supera ampliamente el valor de los activos y la actividad productiva se encuentra en niveles mínimos.
En los últimos tiempos, Sancor había reducido significativamente el procesamiento de leche propia y operaba en gran medida mediante contratos de fazón, es decir, elaborando productos para terceros.
Continuidad parcial para preservar valor y empleo
A pesar de la quiebra, la resolución no implica un cierre inmediato. El tribunal dispuso la continuidad transitoria de las plantas que aún se encuentran operativas, con el objetivo de preservar su valor y resguardar las fuentes de trabajo.
Actualmente, unos 914 empleados permanecen vinculados a la empresa. La estrategia apunta a mantener la actividad en funcionamiento para facilitar una eventual venta de las unidades productivas en mejores condiciones.
Proceso de liquidación y venta
Con la quiebra ya declarada, los bienes de la cooperativa quedan bajo administración de síndicos designados por la Justicia, quienes deberán garantizar su conservación.
El siguiente paso será la convocatoria a interesados en adquirir las plantas industriales, ya sea en bloque o de manera individual, a través de un proceso de licitación.
Este esquema busca maximizar el valor de los activos y, en la medida de lo posible, sostener parte de la estructura productiva.
Un símbolo en crisis
La caída de Sancor marca un punto de inflexión en la industria láctea nacional. Durante décadas, la cooperativa fue un actor central del sector, con fuerte presencia en el mercado interno y reconocimiento a nivel internacional.
Su quiebra refleja no solo problemas internos de gestión, sino también las dificultades estructurales que atraviesan algunas economías regionales y modelos cooperativos en contextos de alta volatilidad económica.











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