TUCUMÁN: LA POLICÍA FEDERAL DESARTICULÓ UNA RED DE NARCOTRÁFICO

TUCUMÁN: LA POLICÍA FEDERAL DESARTICULÓ UNA RED DE NARCOTRÁFICO

La organización, cuyo supuesto líder fue detenido en Salta, se dedicaba a la comercialización de cocaína en todo el interior de la provincia.

El Domingo, en la ciudad de Metán, la Agencia Antidrogas Tucumán de la Policía Federal detuvo a un individuo apodado “Flequillo”, supuesto líder de una organización dedicada al narcotráfico en la provincia de Tucumán. El sujeto aspiraba a ocupar el lugar de “El Gordo Vaca”, otro narcotraficante detenido en 2017 y condenado el pasado Junio a diez años de prisión. También se produjo el secuestro de 18 kilogramos de cocaína (Cuatro en posesión del detenido y catorce más en una casa ubicada en el barrio “Manantial Sur”, donde se realizaron otros tres allanamientos el Lunes por la tarde) y materiales utilizadas en el estiramiento de la sustancia. El acusado, intuyendo que la policía iba tras sus pasos, se escondió en dicha localidad salteña, pero no pude evitar que las fuerzas federales dieran con su paradero.

El sistema de dicha organización funcionaba de la siguiente manera: Adquirían entre cinco y diez kilos de cocaína en Bolivia para luego trasladarla vía terrestre a un laboratorio o “cocina”, ubicada en el sur de la capital tucumana, en la que era estirada hasta siete veces con distintos procesos químicos (Por cada kilogramo obtenían siete). Luego la distribuían entre los distintos minoristas que volvían a estirar la droga. Se encontrarían ubicados en distintas localidades como Yerba Buena, Aguilares, Concepción, Famaillá, Lules y Monteros.

En promedio, la organización compraba siete kilos de cocaína por un valor de U$S 24.000, la estiraban hasta obtener aproximadamente cuarenta y nueve kilos, que generaban un ingreso de U$S 245.000. El minorista obtenía cada kilo por U$S 5.000 y los estiraba hasta llegar a un estimado de trece mil dosis. La droga que comercializan las redes de narcomenudeo en Tucumán (Los llamados “Quiosquitos de drogas”) solo tiene un cinco por ciento de pureza.

“Flequillo”, según presumen las fuentes judiciales, contaba con la ayuda de un colaborador directo de “El Gordo Vaca” que lo ayudo a estructurar el negocio. El detenido llevaba una “doble vida”, ya que convivía con su esposa en un barrio de clase media de la localidad de Yerba Buena, pero mantenía otra relación con una mujer en el Barrio Manantial Sur (Lugar donde se encontraba su centro de operaciones).

El acusado ya había estado en la órbita de la DIGEDROP, la división antinarcóticos de la Policía de Tucumán, que realizo allanamientos en veintidós ubicaciones distintas. Estos operativos no arrojaron ningún resultado concluyente y el traficante dejo de operar por un par de semanas hasta que las aguas se calmaran, pero nunca sospecho que la Federal no había dejado de investigarlo. La causa está a cargo del Fiscal Gustavo Gómez y el Juez Federal Daniel Bejas, quienes mantienen el resto de los detalles en secreto absoluto.