MIKE POMPEO: NICOLÁS MADURO TENÍA UN AVIÓN EN LA PISTA LISTO PARA IRSE A CUBA PERO RUSIA LE ORDENÓ QUEDARSE

MIKE POMPEO: NICOLÁS MADURO TENÍA UN AVIÓN EN LA PISTA LISTO PARA IRSE A CUBA PERO RUSIA LE ORDENÓ QUEDARSE

Así lo manifestó el secretario de Estado norteamericano. Afirmó que la aeronave estaba preparada para despegar esta mañana desde Venezuela, al comienzo de la rebelión que lideró Juan Guaidó.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, aseguró este martes que el presidente Nicolás Maduro, "tenía un avión listo en la pista" para huir de Venezuela hacia Cuba, pero que Rusia "le ordenó quedarse" en el país.

"Él tenía un avión en la pista, estaba listo para irse esta mañana, por lo que sabemos, y los rusos le dijeron que debería quedarse", dijo Pompeo en una entrevista con CNN, en la que afirmó que el mandatario planeaba huir a La Habana.

Pompeo, ex director de la CIA, se negó a dar la fuente de esta información, aunque aseguró que Washington entrevistó en las últimas horas a "decenas y decenas de personas en el terreno", además de recabar datos mediante otras fuentes.

El secretario de Estado deslizó, en simultáneo, algunas dudas sobre la situación del jefe del chavismo. "Hace mucho que nadie ve a Maduro", afirmó. El presidente venezolano, de habitual verborragia, no se mostró en público a lo largo de la jornada y recién hizo su aparición por la noche, en un mensaje televisado por cadena nacional.

Más temprano, Washington afirmó que tres altos funcionarios del gobierno venezolano, incluyendo al ministro de Defensa, se habían comprometido a "apoyar el derrocamiento" de Maduro, impulsado por grupos que avalan al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

Según el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, el titular de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Mikel Moreno, y el comandante de la Guardia Presidencial, Iván Rafael Hernández, estaban a favor de que Maduro abandonara el poder pero se echaron a atrás a último momento, al conocer que fuentes de Cuba y Rusia habían alertado al mandatario de la conspiración.

La Casa Blanca culpó a Cuba, a la que acusa de tener unos 25.000 efectivos infiltrados en las fuerzas de seguridad e inteligencia venezolanas, de haber frustrado aparentemente el levantamiento de Guaidó, y amenazó con nuevas sanciones a La Habana.

"Si las tropas y milicias cubanas no cesan inmediatamente sus operaciones militares y de otro tipo con el objetivo de causar muerte y destrucción a la Constitución de Venezuela, se impondrá a la isla de Cuba un embargo completo, junto con sanciones del mayor nivel", dijo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a través de Twitter.

"¡Espero que todos los soldados cubanos vuelvan pronto y pacíficamente a su isla!", añadió el mandatario. El gobierno cubano, sin embargo, aseguró que no mantiene efectivos militares y de seguridad en Venezuela, y este mes acusó a Washington de "mentir descaradamente" sobre ese punto. 

China, Cuba y Rusia se mantienen como aliados clave de Nicolás Maduro, quien está al mando de un país colapsado a nivel económico, con una inflación proyectada de 10.000.000% para este año. La gravedad de la situación se tradujo en una profunda crisis humanitaria, derivada de la escasez de alimentos y medicinas, que obligó a millones de venezolanos a dejar el país.

En medio del alzamiento, veinticinco militares de bajo rango pidieron asilo en la embajada de Brasil en Caracas. "Son 25 militares, tenientes y soldados. No hay militares de alta patente en este primer grupo", confirmó el portavoz de la Presidencia de Brasil, Otávo Rêgo Barros.

"Ellos están en la Embajada en Caracas pero es posible que sean llevados a otro lugar que esté sobre bandera brasileña en aquel territorio, hasta por cuestiones sanitarias", agregó, confirmando que el presidente Jair Bolsonaro autorizó el asilo.

En simultáneo, el líder opositor Leopoldo López, liberado este martes de su arresto domiciliario por militares que apoyan a Guaidó, ingresó más temprano a la embajada de Chile y en las últimas horas del martes, se trasladó a la sede diplomática de España en la capital venezolana, según informó el canciller trasandino, Roberto Ampuero.