LEVANTAN LA HUELGA DE TRANSPORTE EN ECUADOR, PERO SIGUEN LAS PROTESTAS POR LA SUBA DEL PRECIO DE LOS COMBUSTIBLES

LEVANTAN LA HUELGA DE TRANSPORTE EN ECUADOR, PERO SIGUEN LAS PROTESTAS POR LA SUBA DEL PRECIO DE LOS COMBUSTIBLES

El transporte comenzó a normalizase tras dos días de disturbios. Los movimientos indígenas lanzaron una protesta indefinida.

Después de dos días de protestas y violentos disturbios por el alza en el precio de los combustibles, el gobierno de Ecuador logró atenuar la crisis y quebrar el paro de transporte que paralizaba al país. El éxito, producto de la dura reacción policial, sólo es parcial ya que los influyentes movimientos indígenas prometieron continuar con los bloqueos de rutas y lanzar una huelga general.

Once federaciones de transportistas anunciaron la suspensión del paro luego de haber entregado al Gobierno sus reclamos por la eliminación del subsidio al gasoil y el diésel. “Dejamos entregado nuestro petitorio y por lo tanto hoy día, de nuestra parte, se termina la medida de hecho”, aseguró el presidente de la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros de Ecuador, Abel Gómez.

El sector, además, tomó distancia de los saqueos ocurridos en varios comercios de Guayaquil y destrozos en Quito. “No tenemos nada que ver con los hechos vandálicos suscitados por personas infiltradas que desean crear caos en el país”, afirmaron.

El levantamiento de la medida se produjo tras la fuerte ofensiva lanzada por el gobierno al aplicar el “estado de excepción”, que les permitió a las fuerzas de seguridad disolver piquetes y detener a los líderes de las protestas. Hubo 350 detenciones en los últimos tres días, aunque ahora quedan en la cárcel unas 80 personas, la mayoría altos dirigentes gremiales.

También fueron apresados por agentes de la Policía Nacional los líderes sociales indígenas Marlon Santi, coordinador nacional del movimiento Pachakutik, y Jairo Gualinga, dirigente juvenil.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae) denunció que no hubo motivo aparente, ya que se manifestaban en forma pacífica. El sector, apoyado por los estudiantes universitarios, decidió seguir con las movilizaciones callejeras. “Continuamos con la protesta en cada uno de nuestros territorios. No nos va a debilitar el alza de paro de los transportistas, el movimiento indígena está en movilización indefinida en todo el país. “Con cárcel o sin cárcel la decisión está firme”, afirmó Jaime Vargas, presidente de la entidad.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington, expresó por Twitter su “preocupación por uso excesivo de la fuerza por la policía en Ecuador, como evidencian imágenes de represión a las protestas sociales”. El organismo refirió “por lo menos 19 heridos y 20 periodistas agredidos”.

Las revueltas se desataron se desató este jueves tras el anuncio del gobierno del presidente Lenin Moreno de eliminar los millonarios subsidios a los combustibles que se venían aplicando desde hace décadas y que rondaban los 1.300 millones de dólares anuales. El objetivo de las autoridades es bajar el alto déficit, como parte de un acuerdo con el FMI. La decisión elevó un 123% el precio del diésel y el gasoil, con obvia repercusión en el transporte.

Pese a las masivas protestas, Moreno advirtió que no dará marcha atrás con la medida. “Que quede claro: se eliminó el subsidio, se acabó la zanganería”, afirmó ante los disturbios.

La crisis reavivó la dura pelea que mantienen el actual mandatario y el ex presidente Rafael Correa, pese a que ambos integraron la misma fórmula de gobierno. Entonado, Moreno no dudó en acusar a quienes “saquearon al país” por la situación, palabras que claramente apuntaron a su antecesor y antiguo jefe político.

Correa, por su parte, fogoneó las protestas y en las últimas horas exhortó a los ecuatorianos por las redes sociales a lanzarse a las calles para derribar al gobierno de Moreno, a quien acusa de “traidor”.

Si bien Moreno logró frenar momentáneamente el conflicto, ahora debe encarar la debacle económica que puede acarrear la suba de los combustibles. El primer efecto es la suba del pasaje en el transporte, aunque anticipó que esto se hará en forma moderada y paulatina.

El mandatario también tiene en carpeta otras medidas impopulares, como promover una reforma laboral y tributaria, como parte del acuerdo con el Fondo. Sin mayoría en el Congreso, y con la imagen en caída, a Moreno aún le quedan casi dos años más en el poder.